Melisa Heredia rompió el silencio tras el hallazgo de los restos de su hija en Córdoba. Apuntó contra Claudio Barrelier, a quien consideraba un amigo cercano, criticó con dureza la inacción policial durante las primeras horas de la búsqueda y recordó el dolor de la fiesta de 15 años que planificaban para este mes.
En medio del dolor y la conmoción que persisten en Córdoba, Melisa Heredia, la madre de Agostina Vega, habló por primera vez de manera pública tras el hallazgo de los restos de la adolescente. En un desgarrador testimonio brindado en diálogo con el canal de noticias TN, la mujer respaldó el avance de la investigación a cargo del fiscal Raúl Garzón, pero exigió el máximo castigo para el principal sospechoso y denunció graves demoras en el accionar policial durante el inicio de la búsqueda.
"Estoy satisfecha con lo que ha hecho el fiscal, pero no puedo dormir con todo lo que pasó", expresó Heredia, quien reclamó de forma directa la pena máxima para Claudio Barrelier, imputado por el femicidio. "A él le tienen que dar perpetua. A mí me hicieron un daño enorme, a mi hija no la voy a ver más. Nos han destrozado la vida, no le deseo a nadie lo que estamos pasando. Es horrible, es estar muerto en vida. Uno no se prepara nunca para la muerte de un hijo", manifestó con crudeza.
Uno de los puntos más impactantes del relato de la madre fue la relación de confianza que mantenía con el presunto femicida. Según reveló, consideraba a Barrelier parte de su entorno cercano: "Yo a Barrelier lo conocía y pensé que era mi amigo y que nunca le iba a hacer daño a mi hija". Incluso confesó que la familia llegó a creer en la versión del acusado cuando este enfrentó una denuncia previa de otra mujer, asegurando que se trataba de una "cama política".

El fiscal Raúl Garzón ordenó la resolución este miércoles que, por el momento, no alcanzó a la cuarta detenida, Marianela Palmero.
Sin embargo, la sospecha se volvió inevitable cuando el chofer de un remís se comunicó con ella para informarle que había dejado a Agostina en la casa de Barrelier. Heredia relató que acudió de inmediato a las autoridades, pero criticó con dureza la lentitud de la respuesta: "Yo ahí nomás me fui a ampliar la denuncia, di su nombre y apellido, la dirección y no se movieron rápido. Ni siquiera cuando hice la denuncia, me tuvieron de las 4 a las 9 de la mañana para tomármela", remarcó.
Para la madre de la adolescente, el crimen no fue obra de una sola persona. "Para mí hay más involucrados. Todo el círculo de Barrelier está involucrado, los quiero a todos presos", lanzó. Al respecto, se refirió a las personas detenidas bajo la sospecha de presunto encubrimiento.
Mientras que aclaró que a Soledad Andreani -dueña del automóvil Ford Ka secuestrado en el marco del expediente- apenas la había visto en dos oportunidades, apuntó de manera directa contra Osvaldo Fassetta, amigo del principal imputado, por su actitud durante los días en que la joven era buscada de forma desesperada: "Él estaba todo el tiempo con el teléfono mientras buscábamos a mi hija. Para mí le estaba avisando cosas a Barrelier, la verdad que no sé".
El dolor de la familia se profundiza aún más al coincidir este presente judicial con una fecha que debía ser de celebración. Agostina hubiera cumplido 15 años este mes. "Ya le habíamos organizado su fiesta, ya había elegido su vestido. Es algo muy doloroso", lamentó Heredia.
Hacia el final de la entrevista, la mujer aseguró que intenta mantenerse de pie únicamente para acompañar a su otro hijo. "Tengo que seguir por él, no me puedo quedar llorando en la cama. Toda la vida voy a llorar a mi hija. Era una nena, era la chispita de la familia", concluyó, cerrando su testimonio con un pedido desesperado a la comunidad y a sus allegados: "Como siempre les dije, no me dejen sola".