En una entrevista realizada por Mnews Radio, El Observador Mendoza, la especialista en gestión de riesgos Gloria Braschi, periodista y comunicadora con amplia trayectoria en el estudio de catástrofes y reducción del riesgo de desastres, analizó la importancia de la prevención, la preparación y la planificación ante eventos sísmicos, tomando como referencia la situación ocurrida en Venezuela y la realidad de Mendoza.
Braschi explicó que la gestión del riesgo no debe entenderse únicamente desde el antes, durante y después de una emergencia, sino como un proceso permanente. Según afirmó, la prevención y la preparación deben mantenerse de forma constante, incluso cuando no ocurre ningún evento, ya que es en esos períodos cuando deben realizarse las inversiones necesarias para reducir la vulnerabilidad.
La especialista destacó que organismos internacionales como Naciones Unidas promueven la inversión en reducción del riesgo de desastres, ya que cada acción preventiva permite salvar vidas y construir comunidades más seguras. En ese sentido, remarcó que la prevención busca eliminar las causas que pueden derivar en una catástrofe y minimizar sus consecuencias.
"Los desastres no son naturales"
Uno de los conceptos centrales de la entrevista fue la necesidad de abandonar el término "desastre natural". Braschi sostuvo que actualmente se entiende que los desastres tienen una fuerte construcción social, institucional y comunitaria.
Explicó que el riesgo surge de la combinación entre una amenaza, la vulnerabilidad existente y el grado de exposición de las personas. Por ello, reducir el riesgo implica disminuir la vulnerabilidad mediante políticas públicas, infraestructura adecuada, capacitación ciudadana y preparación permanente.
Mendoza y la importancia de la construcción sismorresistente
Braschi señaló que Mendoza cuenta con una ventaja importante gracias a su código de construcción sismorresistente, una herramienta fundamental para disminuir los daños provocados por terremotos.
Sin embargo, advirtió que también es necesario controlar las edificaciones antiguas, las ampliaciones realizadas sin autorización y las construcciones que no cumplen con los estándares establecidos. Asimismo, destacó el trabajo que realizan instituciones como la Universidad Tecnológica Nacional en materia de ingeniería sismorresistente y aislamiento sísmico.
Preparación ciudadana y mochila de emergencia
Durante la entrevista se abordó la importancia de que cada familia disponga de una mochila de emergencia con elementos básicos para afrontar las primeras horas posteriores a un terremoto.
Braschi remarcó que la preparación no solo implica contar con recursos materiales, sino también entrenar conductas y actitudes. Señaló que las personas pueden encontrarse en cualquier lugar cuando ocurra un sismo -en un centro comercial, un aeropuerto, un templo o un evento masivo-, por lo que resulta indispensable conocer cómo actuar en cada situación.
Simulacros y capacitación permanente
La especialista valoró la realización de simulacros en Mendoza, especialmente en escuelas, aunque consideró necesario extenderlos a edificios públicos, oficinas, centros comerciales y espacios con gran concurrencia de personas.
Indicó que estos ejercicios permiten fortalecer la coordinación entre organismos de respuesta y preparar a la ciudadanía para actuar correctamente frente a una emergencia.
Venezuela como ejemplo de la vulnerabilidad acumulada
Al analizar el terremoto ocurrido en Venezuela, Braschi aseguró que el verdadero desastre comienza después del evento sísmico, cuando quedan expuestas las debilidades estructurales, institucionales y sociales acumuladas durante años.
Recordó además el desastre de Vargas de 1999 y explicó que muchas de las zonas afectadas actualmente ya presentaban antecedentes de alta vulnerabilidad. Según afirmó, la reconstrucción y recuperación demandan años de trabajo y requieren planificación previa.
La coordinación institucional
La especialista destacó la importancia del Centro de Operaciones de Emergencia (COE) de Mendoza como herramienta para coordinar la respuesta ante eventos críticos. No obstante, sostuvo que siempre existen aspectos para mejorar y que la coordinación entre organismos debe actualizarse constantemente a partir de las experiencias vividas.
También hizo referencia a situaciones recientes en Mendoza, como grandes incendios urbanos, que permiten identificar fallas operativas y optimizar los protocolos de actuación.
El rol de la ciudadanía
Braschi insistió en que la gestión del riesgo no depende únicamente del Estado. Consideró que cada ciudadano tiene responsabilidad en la construcción de comunidades más seguras mediante acciones preventivas, el conocimiento de los riesgos del lugar donde vive y la preparación familiar.
Entre las recomendaciones destacó la necesidad de conocer los puntos de encuentro familiares, identificar zonas seguras dentro de los edificios, mantener planes de evacuación y participar en actividades de capacitación.
"La prevención salva vidas"
Como mensaje final, Gloria Braschi remarcó que la prevención continúa siendo la herramienta más eficaz para reducir los impactos de un terremoto u otra emergencia.
"La prevención salva vidas", afirmó, al destacar que la información, la capacitación, la planificación y la responsabilidad compartida entre instituciones y ciudadanía son los pilares fundamentales para enfrentar futuros eventos sísmicos con mayor seguridad.