Argentina Historia de vida 

La increíble historia del argentino que fotografió el amor de una ballena por su cría

Fue nombrado Explorador NatGeo y Embajador ONU, en 2023 recibió el premio de "Mejor Fotógrafo Naturaleza".

Lunes, 8 de Junio de 2026

Nicolás Marín creció en San Miguel, lejos del mar y de los grandes escenarios naturales que años después lo convertirían en una referencia mundial de la fotografía de naturaleza. Durante gran parte de su infancia y adolescencia soñó con una carrera profesional en el tenis. Sin embargo, al terminar la escuela secundaria decidió abandonar ese camino, convencido de que no alcanzaría el nivel que deseaba.

Lo que parecía una frustración terminó transformándose en el comienzo de una aventura impensada.

Mientras exploraba nuevos intereses, se acercó a la fotografía y la creatividad publicitaria. Sin saberlo, estaba dando los primeros pasos hacia una carrera que lo llevaría a recorrer algunos de los ecosistemas más impactantes del planeta.

Su gran oportunidad apareció cuando una escuela de buceo y un proyecto de conservación de corales en México buscaban un fotógrafo submarino. Nicolás no era buceador y tampoco tenía experiencia en fotografía bajo el agua, pero fue seleccionado entre más de 1.500 postulantes.

Ese viaje cambió su vida para siempre.

En las aguas de Cozumel descubrió un mundo fascinante poblado por tiburones, mantarrayas y tortugas marinas. A partir de entonces comenzó a combinar tres elementos que se convertirían en su sello personal: imágenes impactantes, información científica y un fuerte mensaje de conservación ambiental.

Su trabajo llamó la atención de científicos, organizaciones internacionales y grandes instituciones. En pocos años pasó de fotografiar la vida marina en México a participar en expediciones para documentar la pesca ilegal, recorrer las Islas Galápagos, navegar por el Ártico y convertirse en explorador de National Geographic y embajador de Naciones Unidas.

El reconocimiento internacional no tardó en llegar. En 2023 fue distinguido como uno de los mejores fotógrafos de naturaleza del mundo y continuó sumando premios por la calidad de sus imágenes y su compromiso con la conservación.

Ahora, Nicolás acaba de alcanzar un nuevo hito en su carrera. Una fotografía tomada en Baja California, México, lo convirtió en el primer argentino en ingresar a la élite mundial de la fotografía aérea de naturaleza. La imagen muestra a una ballena jorobada acompañando a su cría en sus primeros días de vida.

La escena capturada por su dron refleja un instante extraordinario: la madre ayudando a su pequeño a salir a la superficie para respirar. Para Marín, esa imagen tiene un significado especial porque muestra un comportamiento que definió como profundamente humano. "Era como una madre ayudando a su hijo a caminar, pero en medio del océano", explicó.

La fotografía fue seleccionada entre las 35 mejores del mundo en un prestigioso concurso internacional que reunió a más de 112.000 fotógrafos de 175 países. Sin embargo, para Nicolás el premio va mucho más allá del reconocimiento artístico. Su objetivo sigue siendo el mismo que cuando comenzó: acercar la naturaleza a las personas y generar conciencia sobre la importancia de protegerla.

Desde aquel joven que creía haber dejado atrás sus sueños deportivos hasta el explorador que hoy documenta la vida en los océanos más remotos del planeta, la historia de Nicolás Marín demuestra que los caminos inesperados también pueden conducir a lugares extraordinarios.