Juan de Montreal detalló cómo cambió su vida tras el nacimiento de su hija Abril
La vida de Juan de Montreal cambió para siempre mucho antes de convertirse en una de las figuras más populares de las redes sociales. Hoy acumula más de 35 millones de seguidores entre TikTok, Instagram, Facebook y YouTube, pero detrás del humor, los videos virales y el éxito digital hay una historia marcada por la sensibilidad, la resiliencia y el amor incondicional por su hija Abril.
Nacido en Villa Lugano y con un fuerte vínculo con la cultura argentina pese a vivir en Miami, Juan comenzó su carrera en la música y llegó incluso a trabajar y telonear shows de Daddy Yankee. Sin embargo, el rumbo de su vida cambió por completo durante el embarazo de su esposa, Walky Giménez.
En el quinto mes de gestación, la pareja recibió una noticia devastadora: los médicos les informaron que la bebé nacería con síndrome de Down y les recomendaron interrumpir el embarazo. A pesar del duro pronóstico, decidieron seguir adelante.
Abril nació en 2012 de manera prematura y con un cuadro extremadamente complejo. Llegó al mundo con un derrame cerebral y permaneció un mes y medio conectada a máquinas en un hospital. Con el paso del tiempo, la pequeña debió enfrentar nuevas dificultades: necesita alimentarse mediante una sonda gástrica y tiene paralizada la parte derecha de su cuerpo.
Lejos de derrumbarse, Juan decidió dejar en pausa gran parte de su carrera musical para dedicarse de lleno a la crianza de su hija. Ese proceso, según él mismo reconoce, transformó completamente su forma de ver la vida.
"El tema de mi hija me sensibilizó mucho la vida", confesó tiempo después.
En paralelo, encontró en las redes sociales una nueva oportunidad laboral y personal. Lo que comenzó como una alternativa terminó convirtiéndose en un fenómeno masivo. Su contenido humorístico, muchas veces relacionado con el fútbol y situaciones cotidianas, comenzó a crecer rápidamente hasta alcanzar millones de reproducciones en toda América Latina.
Pero Abril nunca quedó al margen de esa historia. La pequeña creció frente a cámara junto a su papá y se transformó en una de las protagonistas más queridas de sus videos. Según cuenta Juan, cuando aparece la cámara "ella se transforma", algo que considera fundamental para su desarrollo y socialización.
Aun así, la exposición pública también tuvo un costado difícil. Juan reconoce que muchas veces debió enfrentarse a comentarios hirientes y situaciones de bullying en redes sociales, algo que lo afecta profundamente como padre.
"Pasan por ahí para tirar su tierra, se van y no aparecen nunca más", expresó sobre los llamados "haters".
Pese a todo, asegura que Abril le enseñó a detenerse, valorar los pequeños momentos y mirar la vida desde otro lugar. También mantiene viva la conexión de su hija con Argentina: le habla en español, comparte el mate con ella y le transmite la pasión por Boca Juniors y la Selección Argentina.
"Ella es de Boca", cuenta con orgullo.
Aunque hoy las redes ocupan gran parte de su presente, Juan no abandonó su sueño musical. De hecho, reveló que tiene canciones grabadas con artistas argentinos y proyectos en marcha vinculados a la cumbia, además de conversaciones para colaborar con Karina La Princesita.
El creador también sorprendió al anunciar que será parte de "Planeta Alofoke", uno de los realities más vistos de Centroamérica y República Dominicana, donde se convertirá en el primer argentino en participar del programa.
A pesar del éxito y la enorme exposición, Juan asegura que no se olvida de todo lo que atravesó para llegar hasta este presente.
"Estoy agradecido de los golpes, cada etapa me enseñó muchísimo", afirmó.
Con una comunidad gigantesca detrás suyo, el influencer reconoce además la responsabilidad que implica comunicarle a millones de personas. Incluso recordó mensajes de seguidores que aseguraron haber encontrado un motivo para seguir adelante gracias a sus videos.
"El mensaje para esa gente es que se puede disfrutar y se pueden lograr las cosas en vida", sostuvo.
La historia de Juan de Montreal combina música, redes sociales, paternidad y superación. Pero, sobre todo, refleja cómo una decisión tomada desde el amor terminó transformando por completo su destino.