Argentina De 5 días antes de morir

La foto desconocida de Diego Maradona que Leopoldo Luque mostró en el juicio

El neurocirujano exhibió una imagen para desmentir que el exfutbolista estuviera hinchado y apuntó contra la familia por el rechazo a su intervención médica.

Jueves, 16 de Abril de 2026

En la segunda audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona, Leopoldo Luque dio un giro en su estrategia de defensa al presentar una fotografía inédita del 20 de noviembre de 2020. En la imagen se observa al "Diez" almorzando en la cocina de su casa en Tigre junto a Maximiliano Pomargo"¿Ustedes lo ven hinchado?", cuestionó el médico ante el Tribunal de San Isidro, intentando refutar las pericias que indican un deterioro físico evidente en los días previos al deceso.

Luque explicó que ese encuentro se produjo cuando fue a retirarle los puntos de la cirugía y utilizó la imagen para contrastar con los testimonios que aseguran que Maradona permanecía postrado. Según el imputado, cualquier signo de inflamación detectado anteriormente podría haber sido "posicional" y no un síntoma de insuficiencia, buscando así desacreditar las acusaciones de negligencia sobre el monitoreo clínico del paciente.

Durante su declaración, el neurocirujano cargó con dureza contra el entorno familiar de Maradona, asegurando que se le impidió ejercer su conocimiento médico. "La familia no quería que yo lo tocara", afirmó, subrayando que su influencia sobre el tratamiento era limitada. Luque sostuvo que, aunque Maradona confió en él para la operación, en el postoperatorio se encontró con una barrera impuesta por las hijas y la clínica.

Juicio por Maradona: Leopoldo Luque rompió el silencio con una defensa técnica y emocional

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En una jornada de alta tensión en San Isidro, el neurocirujano se declaró inocente, cuestionó la autopsia y aseguró que su vínculo con el Diez era de afecto personal.

Uno de los puntos centrales de su defensa fue la polémica decisión de la internación domiciliaria. Luque aseguró ser el único que se oponía al traslado de Maradona a su casa por temor a una recaída en el alcoholismo. Sin embargo, explicó que ante la negativa de las hijas de internarlo contra su voluntad en un centro neuropsiquiátrico -lo cual chocaría con la Ley de Salud Mental-, la opción domiciliaria terminó siendo la "única viable" para el entorno.

Respecto a los audios y chats filtrados donde insulta a Jana Maradona o menciona "comerle la cabeza" a colaboradores, el médico intentó contextualizar sus palabras como parte de la frustración del momento. Argumentó que sus expresiones sobre la hija del exfutbolista surgieron porque ella rechazaba opciones de rehabilitación más estrictas, y aclaró que sus mensajes a Pomargo eran una forma de "seguirle la corriente" para mantener el acceso al paciente.

Luque volvió a marcar su jerarquía profesional para deslindar responsabilidades, insistiendo en que su especialidad es la neurocirugía y no la medicina clínica o la psiquiatría. "Yo dejé mi función explícita, nunca la oculté", reiteró, presentándose ante los jueces más como un confidente que como el responsable de la salud integral de Maradona, reforzando la idea de que su vínculo era primordialmente afectivo.

Finalmente, el imputado cerró su intervención con una nota emocional, describiendo la transición de ver a Maradona como un "Dios" a verlo como una persona vulnerable a la que "amaba". Con esta declaración, Luque busca convencer al tribunal de que su presencia en la vida del ídolo fue un acto de acompañamiento personal que se vio desbordado por las limitaciones legales y la supuesta hostilidad de la familia. 

MDN
La foto inédita presentada por Luque.