Argentina Conflicto diplomático 

Irán retiró a su encargado de negocios tras ser declarado persona non grata por Argentina: ¿Qué dijo? 

Mohsen Soltani Tehrani dejó el país este sábado junto a su familia, luego de que el gobierno de Javier Milei le diera 48 horas para salir. Su partida profundiza la tensión diplomática entre Buenos Aires y Teherán, en un escenario marcado por el alineamiento argentino con Israel y Estados Unidos.

Sabado, 4 de Abril de 2026

El ex encargado de negocios de Irán en la Argentina, Mohsen Soltani Tehrani, abandonó este sábado el país junto a su esposa e hija, después de que el gobierno de Javier Milei lo declarara "persona non grata" y le fijara un plazo de 48 horas para retirarse. La salida se concretó en un vuelo de Aerolíneas Argentinas con destino final a Teherán, tras una serie de escalas, y bajo custodia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).

Antes de partir, el diplomático cuestionó la decisión del Ejecutivo y vinculó la medida con el contexto internacional. "El pueblo iraní y el argentino no son enemigos y no lo serán en el futuro", sostuvo, al tiempo que rechazó que la Argentina se involucre en el conflicto con su país. También agradeció el trato recibido durante su estadía y aseguró que su familia se lleva "una imagen muy positiva" del pueblo argentino.

La expulsión se produjo en medio de un fuerte deterioro del vínculo bilateral, profundizado por el alineamiento del gobierno de Milei con Israel y Estados Unidos. En distintas oportunidades, el Presidente definió a Irán como "enemigo" de la Argentina, en sintonía con las posiciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y del mandatario estadounidense, Donald Trump.

El Gobierno confirmó la salida de Argentina del máximo diplomático de Irán 

Politica

El canciller Pablo Quirno anunció que cumplió con el plazo de 48 horas para retirarse del territorio tras el conflicto por la Guardia Revolucionaria.

La relación entre ambos países arrastra desde hace décadas un escenario de alta conflictividad, especialmente a partir de las investigaciones judiciales que atribuyeron a Irán responsabilidad en los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y la sede de la AMIA en 1994, a través de organizaciones como Hezbollah. Ese trasfondo volvió a cobrar centralidad en la política exterior argentina.

La salida de Tehrani marca así un nuevo punto de tensión en una relación que no llegó a una ruptura formal, pero que quedó reducida a su mínima expresión diplomática. El episodio refuerza la escalada política entre Buenos Aires y Teherán y abre un nuevo capítulo de incertidumbre sobre el futuro del vínculo entre ambos Estados.