Argentina Historia de vida

A sus 90 años, bate récords de atletismo: "La emoción de una carrera me mantiene viva"

Emma María Mazzenga, de 90 años y oriunda de Italia, rompe récords mundiales en atletismo máster tras haber comenzado en su adultez.

Viernes, 13 de Marzo de 2026

La historia de Emma Maria Mazzenga demuestra que nunca es tarde para empezar de nuevo. A los 90 años, esta atleta italiana se transformó en una de las figuras más admiradas del atletismo máster a nivel internacional, una disciplina en la que la edad no es un límite sino un nuevo desafío. Su camino en el deporte, sin embargo, comenzó mucho más tarde que el de la mayoría: recién a los 53 años decidió empezar a entrenar y competir.

Lo que al principio fue simplemente una actividad recreativa terminó convirtiéndose en una carrera llena de logros y reconocimientos. Con el paso del tiempo, Mazzenga sorprendió al mundo del deporte al establecer cinco récords mundiales y nueve récords europeos en su categoría. Además, fue elegida en 28 oportunidades como la mejor representante de Italia dentro del atletismo máster, consolidándose como una referente para deportistas de todas las edades.

Lejos de reducir su ritmo con los años, la atleta mantiene una rutina de entrenamiento constante. Tres veces por semana se prepara bajo la guía de su entrenador, Daniele Aloe, con sesiones que incluyen trote y sprints de corta distancia. Para ella, el esfuerzo físico tiene una recompensa emocional clara. "Me entreno tres veces a la semana. Durante la carrera siento la tensión, al final me duelen los músculos, pero el ánimo está mucho mejor", explicó en una entrevista.

Uno de sus momentos más destacados llegó en una competencia indoor disputada en Padua, en Italia. Allí completó los 200 metros en 54,47 segundos, superando con amplitud el récord mundial previo de la categoría W90, que había sido establecido trece años antes por la atleta canadiense Olga Kotelko. Con ese registro no solo rompió la marca anterior, sino que además se convirtió en la primera atleta de su categoría en bajar del minuto en esa distancia.

Más allá de los récords, Mazzenga disfruta cada competencia como una oportunidad para viajar, conocer nuevas personas y mantenerse activa. "Nunca me quedo quieta y me encanta estar entre la gente", señaló al hablar de su pasión por el atletismo.

Hace algunos meses, una lesión en el esternón la obligó a detener su entrenamiento durante cuatro meses. Sin embargo, ni siquiera ese obstáculo logró frenar su determinación. Tras una breve recuperación, decidió retomar la actividad de manera progresiva. "Estuve en casa una semana después de mi accidente, pero cuando bajé a sacar la basura me di cuenta de que estaba luchando y que quedarme quieta no me ayudaría. Así que empecé a caminar de nuevo, a montar en bicicleta estática para recuperar el aliento y a mediados de diciembre volví a la normalidad", contó.

A pesar de los récords y de una carrera que ya es admirada en todo el mundo, Emma Mazzenga asegura que todavía no alcanzó su meta. Continúa entrenando con la misma pasión con la que comenzó hace casi cuatro décadas, convencida de que siempre se puede mejorar un poco más.

"La emoción de una carrera me mantiene viva", afirma la atleta que, a los 90 años, sigue demostrando que la constancia y el entusiasmo pueden desafiar cualquier límite.