Argentina Historia de vida

Del rock rosarino a la historia grande de la música

Este viernes cumple años un astro de la música.

Viernes, 13 de Marzo de 2026

La historia de Fito Páez no se parece a la de un artista construido únicamente por el éxito. Está atravesada por la pérdida, la música como refugio y una carrera que terminó marcando a varias generaciones del rock argentino.

Nació en Rosario, una ciudad que desde los años 70 se convirtió en cuna de grandes músicos. Desde muy chico el piano fue su territorio. Mientras otros jugaban en la vereda, él pasaba horas frente al instrumento. Su talento apareció temprano, pero también la tragedia.

Cuando tenía apenas ocho años perdió a su madre, pianista y profesora de música. Esa ausencia marcaría su vida y su obra. La música, que había llegado por influencia familiar, se convirtió también en una forma de procesar el dolor.

Durante la adolescencia empezó a tocar en bandas locales hasta que su nombre comenzó a circular en el ambiente del rock rosarino. El punto de inflexión llegó cuando fue convocado por Juan Carlos Baglietto, una de las figuras centrales de la llamada "trova rosarina". Aquella experiencia lo puso por primera vez frente a un público masivo.

Poco después llegó otro paso decisivo: su incorporación a la banda de Charly García. Para Páez, que todavía era muy joven, compartir escenario con uno de los grandes referentes del rock argentino fue una escuela acelerada.

Su carrera solista comenzó a consolidarse a mediados de los años 80. Canciones cargadas de emoción, letras directas y una fuerte impronta pianística empezaron a definir su estilo. Pero nuevamente la tragedia golpeó su vida personal cuando, en 1986, dos mujeres muy cercanas a él fueron asesinadas en Rosario. Ese hecho lo marcó profundamente y atravesó su obra posterior.

A comienzos de los 90 llegó el momento que cambiaría todo. Con el lanzamiento de El amor después del amor, Fito Páez alcanzó un nivel de popularidad sin precedentes. El disco se convirtió en el álbum más vendido de la historia del rock argentino y transformó a su autor en una figura central de la música latinoamericana.

Canciones como El amor después del amor, A rodar mi vida o Tumbas de la gloria dejaron de ser solo temas de un disco para convertirse en parte del cancionero popular.

Con el tiempo, Páez también exploró otros territorios creativos. Dirigió cine, escribió novelas y mantuvo una producción musical constante, siempre marcada por su identidad autoral.

A más de cuatro décadas de sus primeros pasos, su figura sigue ligada a esa mezcla de intensidad, talento y sensibilidad que lo convirtió en una de las voces más personales del rock en español. La historia de Fito Páez, más que una biografía lineal, es el recorrido de un artista que hizo de la música una forma de entender -y sobrevivir- a la vida.