En medio del debate por la reforma laboral, un informe indica que 6 de cada 10 empresas sufren el ausentismo. El 50% de las veces son enfermedades no laborales.
El ausentismo laboral y las licencias médicas generaron controversia en torno al artículo 44 de la reforma laboral, finalmente retirado para su aprobación en el Congreso. Un informe de IDESA revela que el 60% de las empresas argentinas padecen ausentismo, con casi la mitad de los casos originados en enfermedades no laborales.
El estudio del Instituto para el Desarrollo Social Argentino evidencia una tendencia creciente del ausentismo, impactando negativamente la productividad y los costos empresariales. Expertos sugieren revisar los controles y la prevención, mientras que sindicatos y empleadores debaten posibles soluciones.
Este fenómeno en ascenso ha convertido las licencias por enfermedad en una preocupación central para las empresas argentinas, tanto públicas como privadas. Si bien la pandemia de COVID-19 provocó un pico en 2020 y 2021, los niveles actuales superan los promedios históricos pre-pandemia.
Informes sectoriales y consultoras privadas señalan que el ausentismo por enfermedad excede en promedio el 7% de la plantilla en grandes organizaciones, alcanzando el 10% en sectores como salud y educación, frente al 4% pre-pandemia.
Las causas del ausentismo son diversas, incluyendo enfermedades estacionales, estrés laboral, problemas de salud mental, condiciones de trabajo inadecuadas y falta de controles médicos efectivos. Especialistas en recursos humanos advierten sobre abusos y fraudes, especialmente en contextos de conflictividad sindical o falta de incentivos para la presencialidad.
Según la Secretaría de Trabajo, en 2025, el 58% de las empresas privadas experimentaron la ausencia de al menos un trabajador al mes, motivada en un 49% por enfermedades no laborales, un 20% por faltas sin aviso y un 31% por otros motivos.
El ausentismo implica un costo significativo para empresas y el Estado. La Unión Industrial Argentina (UIA) estima que el costo anual del ausentismo por enfermedad podría superar el 1,5% del PBI, considerando reemplazos, horas extras y pérdida de productividad. En el sector público, la situación se agrava debido a la rigidez laboral y la menor capacidad de control, con informes de IDESA que señalan un ausentismo superior al 12% en la administración pública de algunas provincias.
Ante este panorama, las empresas demandan controles médicos más estrictos y la digitalización de los procesos de justificación de licencias. Los sindicatos, por su parte, alertan sobre la estigmatización de los trabajadores y exigen mejores condiciones laborales y acceso a la salud.
Se proponen políticas de prevención, promoción de la salud y acuerdos sectoriales que equilibren derechos y obligaciones. La experiencia internacional demuestra que la combinación de incentivos, controles y programas de bienestar puede reducir significativamente el ausentismo.