El empresario de la carne, de 78 años, fue trasladado desde Uruguay luego de que el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, afirmara que "intermediaron" con su prepaga. Horas antes, Samid había denunciado falta de respuesta oficial y su familia pidió ayuda pública para concretar el traslado.
Alberto Samid ya aterrizó en Buenos Aires luego de ser trasladado en un vuelo sanitario desde Punta del Este, donde permanecía internado por un cuadro que, según su familia, comenzó como una infección urinaria y se complicó por la detección de un virus en sangre "de origen incierto". El arribo cerró una jornada atravesada por la controversia política: el traslado se concretó después de gestiones atribuidas al gobierno bonaerense y tras el reclamo público del propio empresario por la falta de respuestas.
El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, había anticipado que habló con Samid y que, al ser afiliado a una prepaga, "intermediaron" para que pudiera viajar y recuperarse cerca de su casa.Tras recibir críticas por un presunto trato preferencial, el funcionario sostuvo que intervenir en este tipo de casos es parte de su rol y aseguró que su equipo ayuda "a cualquier ciudadano".
Horas antes de la confirmación del traslado, Samid había publicado un fuerte descargo en redes, donde afirmó que pidió un traslado sanitario de urgencia -asegurando que pagaría los gastos- y que no obtuvo respuesta. "Si me pasa a mí, que soy un tipo conocido.", agregó en ese mensaje, en el que también cuestionó el trato recibido.
La situación sanitaria fue detallada públicamente por su esposa, Marisa Scarafía, quien explicó que el empresario estaba internado en el hospital de Punta del Este y que, además del cuadro urinario, presentaba valores de sangre comprometidos, motivo por el cual insistieron en que la "única manera" de trasladarlo con rapidez era mediante un avión sanitario. Según el entorno familiar, su estado era delicado pero estable.