El incendio mantiene un comportamiento extremo por las condiciones climáticas. Varias provincias argentinas enviaron gente para ayudar a contener el siniestro. Es severo el daño a la vegetación nativa y bosques implantados.
Los incendios forestales que afectan a la provincia de Chubut continúan generando preocupación, especialmente en la zona de Cholila, donde en las últimas horas los cambios en la intensidad y dirección del viento complicaron el trabajo de los brigadistas.
Las condiciones climáticas provocaron la reactivación de focos que estaban próximos a ser controlados y favorecieron la propagación del fuego.
Actualmente, el incendio ya afectó a más de 40 mil hectáreas y mantiene en alerta a las autoridades.
En el operativo trabajan alrededor de 500 personas, entre ellos más de 270 brigadistas desplegados en distintos puntos del país, además de bomberos voluntarios y personal de apoyo.
La situación se ve agravada por el contexto climático: se trata del año más seco de la última década, con una marcada escasez de agua.
Especialistas advierten que los próximos veranos podrían presentar condiciones similares, con altas temperaturas y bajos niveles de humedad, lo que incrementa el riesgo de incendios forestales de gran magnitud.
Ante la falta de recursos hídricos, muchos vecinos de la zona debieron aprender a utilizar bombas de agua para poder abastecerse, mientras el fuego continúa avanzando y amenaza con extenderse hacia la ciudad de Esquel.
El impacto humano de la emergencia es profundo. "Todo esto se está viviendo con mucha angustia. Hay viviendas en todos lados, incluso en las zonas más altas y más cercanas al fuego. Tenemos muchísimos voluntarios trabajando, incluso gente que se vino desde Salta", explicó José, bombero y vecino de Cholila.
"Mis compañeros llegan a casa o al cuartel a las 12 de la noche para darse una ducha y a las 5 de la mañana arrancar a trabajar. Hay bomberos que no duermen ni descansan, es realmente triste todo", agregó, entre lágrimas.
Mientras continúan las tareas para contener el incendio, las autoridades mantienen el monitoreo permanente de la zona y refuerzan los operativos para evitar que las llamas sigan avanzando sobre áreas pobladas.
A su vez, el viernes, la Administración de Parques Nacional (APN) dispuso por primera vez la historia, la intervención inmediata del Parque Nacional Los Alerces.
La medida responde a la situación crítica por los incendios forestales y tras una denuncia penal por presunta negligencia para contener la emergencia ígnea. Por ende, el Comité de Intervención asumirá, transitoriamente, la totalidad de las funciones en el parque.
El índice elaborado por el JP Morgan se ubica en 501 puntos básicos, luego de la suba de los bonos soberanos.