El director ejecutivo de la firma estadounidense, Tim Cook, se reunió con autoridades comunitarias para buscar una salida legal al bloqueo de su nuevo asistente virtual, limitado en la región por la Ley de Mercados Digitales.
El gigante tecnológico Apple y la Comisión Europea iniciaron una serie de conversaciones de alto nivel técnico con el objetivo de encontrar un marco legal que permita el desembarco de Siri AI en el territorio de la Unión Europea. El acercamiento, calificado por fuentes comunitarias como un "intercambio constructivo" para evitar sanciones multimillonarias, busca superar el estricto filtro de la Ley de Mercados Digitales (DMA), una normativa que hasta el momento mantiene bloqueadas las funciones de inteligencia artificial de la última generación de dispositivos de la manzana en el viejo continente.
La encrucijada regulatoria se debatió cara a cara esta semana en una reunión privada entre el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, y la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, Henna Virkkunen. Según revelaron informes del medio financiero Financial Times, las conversaciones intentan destrabar el uso de la renovada plataforma que fue presentada originalmente a principios de junio durante la conferencia anual WWDC 26.
El núcleo de la discordia radica en las exigencias de libre competencia del bloque europeo. Para cumplir con la legislación vigente, la firma de Cupertino debería permitir que asistentes de inteligencia artificial desarrollados por terceros accedan a los datos del sistema con el mismo nivel de profundidad que Siri. Sin embargo, los ingenieros de la corporación estadounidense alegan que otorgar un acceso prácticamente ilimitado a los dispositivos representa un riesgo crítico para la privacidad y la seguridad informática de los usuarios, ya que plataformas externas no garantizan sus estándares de encriptación.
Frente a esta postura, los reguladores de Bruselas se muestran inflexibles. Desde la Comisión Europea perciben que los de Cupertino buscan una excepción hecha a la medida de sus intereses comerciales, algo que dañaría la competencia justa en el mercado de software. Los técnicos comunitarios advirtieron que la propuesta de retrasar la interoperabilidad de otros agentes de inteligencia artificial generaría el riesgo de consolidar el monopolio del servicio nativo de Apple, otorgándole una ventaja competitiva desleal de por lo menos dos años frente a sus competidores en sistemas operativos iOS y iPadOS.
La tecnológica ya propuso soluciones intermedias para destrabar el conflicto operativo. Entre las alternativas destaca el diseño del Trusted System Agent, un protocolo que actuaría como un intermediario seguro para que asistentes virtuales de otras firmas accedan a las mismas prestaciones de Siri AI sin comprometer la estructura base del teléfono.
A pesar de los esfuerzos corporativos encabezados por el vicepresidente sénior Craig Federighi para demostrar predisposición técnica, la falta de sintonía fina con los tiempos legislativos europeos impide que Apple pueda ofrecer, por el momento, una fecha estimada para el lanzamiento global de su ecosistema de inteligencia artificial en la región.