Politica Los detalles del fallido encuentro

Pese a los deseos del kirchnerismo, Lula da Silva y Cristina Fernández no concretaron su reunión

La entrevista nunca estuvo en la agenda oficial del presidente de Brasil; hubo versiones sobre discrepancias respecto de dónde sería la cita, en medio de un fuerte hermetismo de los asesores de los dos líderes

Miercoles, 25 de Enero de 2023

Cristina Kirchner no pudo conversar con Luiz Inácio Lula da Silva durante la estadía del presidente brasileño en Buenos Aires. El encuentro no estuvo nunca en la agenda oficial del líder del PT, pero en el Frente de Todos se esperaba que ambos líderes se reunieran. Entienden que resultaba lo más natural, dada la amistad que siempre los unió, la cercanía de sus agendas políticas y la solidaridad que han manifestado bajo la teoría del "lawfare".

Había trascendido que el encuentro entre la vicepresidenta argentina y el mandatario brasileño se daría el lunes por la tarde. Pero con el correr de las horas el cónclave no se produjo y la expectativa pasó al día siguiente. Para el martes a la noche, cuando culminaba la extensa jornada diplomática de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) en el hotel Sheraton de Retiro, tanto en el entorno cercano de Cristina como en la comitiva brasileña se sumieron en un fuerte hermetismo. "No hay información sobre el tema", se limitaron a decir cerca de la comitiva de Lula cuando culminaba su paso por la Argentina para dirigirse a Montevideo.

Más allá de lo ajustado de su agenda (y que los tiempos se estiraron más de lo previsto), Lula no se acercó al Senado y no se dieron a conocer los motivos. Trascendió extraoficialmente que hubo un desencuentro entre ambos en torno al lugar en donde reunirse y que, mientras que Lula habría solicitado que el encuentro fuera en el hotel de Retiro, la vicepresidenta habría ofrecido conversar con el líder del PT en su despacho de la Cámara alta. Pero esa versión no fue confirmada oficialmente ni por los colaboradores del brasileño ni por el entorno de la vice. A ambas figuras las rodea un fuerte operativo de seguridad.


La cumbre de la Celac, cuyo cierre originalmente estaba previsto para ayer a las 17, se estiró hasta pasadas las 20. Los líderes regionales hicieron un alto en la agenda durante la tarde para desarrollar diversas reuniones bilaterales y luego retomaron el cónclave para formalizar el cierre. En particular, Lula mantuvo encuentros mano a mano con la primera ministra de Barbados, Mia Mottley; el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel; el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y el director general de la FAO, Qu Dongyu.

El día anterior, Lula había mantenido una extensa agenda de reuniones en la Casa Rosada, que apenas le dio tiempo para volver a cambiarse al Sheraton -donde se hospedó- y luego asistir a una muestra fotográfica y un concierto con reconocidos músicos argentinos organizada para homenajearlo en el CCK. Estaba previsto que el mandatario brasileño escuchara solo seis canciones, pero se quedó hasta el final. "Estoy aquí no solo para participar de la Celac, sino también para decirle al compañero Alberto Fernández que Brasil volvió", dijo Lula durante la velada. El evento estuvo a cargo del ministro de Cultura, Tristán Bauer, un funcionario referenciado en el kirchnerismo.

Cristina sí pudo recibir en sus oficinas a otros presidentes de la región como Gustavo Petro (Colombia), Luis Arce (Bolivia) y Xiomara Castro (Honduras), que le permitieron a desarrollar una agenda paralela a la de Fernández. La exmandataria publicó fotos y videos de esas visitas al Senado. El Presidente y su vice no se cruzan ni siquiera en ocasiones como esta, donde la Argentina es sede de una alta cumbre regional.

"En la comitiva brasileña comentaron que resultaba rara la situación entre el Presidente y la vicepresidenta, que hace que haya que verlos por separado, que uno de los dos puede ofenderse", deslizó un colaborador del Gobierno que siguió de cerca todo el paso del líder del PT. Fernández, que pretende fortalecer su imagen a partir de su sintonía con Brasil, pudo lucir una nutrida actividad con el mandatario del gigante sudamericano. "La agenda de Lula la armó Cancillería", soltaron en el campamento kirchnerista.

Una reunión entre Cristina y Lula hubiera implicado un hito de importante volumen político tras la condena en primera instancia que recibió ella en la causa Vialidad. El kirchnerismo comenzó a proclamar que hay que "romper la proscripción" de la vicepresidenta con una demostración popular, pero también dio muestras de que quiere llevar su caso a los foros internacionales, como ocurrió con el informe que el secretario de Derechos Humanos, Horacio Pietragalla, presentó en la ONU el lunes. Cerca de la vicepresidenta se miran, desde hace tiempo, en el espejo de Lula.

En ese sentido, en las últimas horas, el diputado Leopoldo Moreau, considerado por la vice en materia judicial, manifestó: "Ha llegado la hora de que al Estado de Derecho lo salgamos a buscar, en un camino similar al de Lula, en tribunales y organismos internacionales, al amparo de tratados que, desde la reforma de 1994, tienen categoría constitucional. Es necesario hacerlo, no solo para buscar la Justicia que aquí se niega, sino también para demostrar, particularmente a los más jóvenes, que en nuestra patria y en nuestro continente la verdadera rebelión contrahegemónica es enfrentar a las mafias con la herramienta de la democracia".

Fuente: La Nación