El mandatario nacional cerró su segundo año de gestión con bienes valuados en casi 295 millones de pesos. Su hermana y secretaria general experimentó un salto porcentual mayor impulsado por la revaluación de su vivienda, mientras que el ministro de Economía reportó tenencias por más de 19.000 millones.
El presidente Javier Milei presentó ante la Oficina Anticorrupción su declaración jurada correspondiente al período fiscal 2025, en la cual reportó un incremento patrimonial del 43,3% en términos nominales durante su segundo año al frente del Ejecutivo. De acuerdo al documento oficial, los bienes, depósitos y efectivo del mandatario pasaron de $206.046.375,48 a $295.182.652,87, lo que representa una suba neta de aproximadamente 89,1 millones de pesos. En paralelo, el jefe de Estado registró una pequeña deuda por $586.357 con el Banco Supervielle, un compromiso financiero que no figuraba en el ejercicio anterior.
El desglose de los ingresos indica que Milei acumuló entradas por $81.806.723,92 -compuestos por $48.792.217,80 de renta por trabajo personal y $45.083.979,43 de renta de empresas y auxiliares de comercio, antes de deducciones-, mientras que sus gastos personales ascendieron a $66.262.044,60.
Cabe destacar que el Presidente no incorporó nuevas propiedades o vehículos a su patrimonio, por lo que el crecimiento responde a la revaluación de sus activos preexistentes. Su departamento de 100 metros cuadrados en la Ciudad de Buenos Aires pasó de ser tasado en $38.419.071,20 a $73.573.546,13. En tanto, su camioneta Mercedes Benz Sprinter y su coupé Peugeot RCZ mantuvieron sin cambios fiscales sus valores en $20.173.600 y $16.254.200, respectivamente. A esto se sumó el impacto cambiario sobre sus tenencias en moneda extranjera -US$65.562 en caja de ahorro y US$20.000 en efectivo-, cuya cotización en pesos trepó al pasar de un tipo de cambio de $1.029 a $1.446 entre el inicio y el cierre del año.
Por su parte, la secretaria general de la Presidencia y hermana del mandatario, Karina Milei, exhibió una suba porcentual mucho más pronunciada, aunque sobre un monto base sensiblemente menor. Sus bienes, depósitos y efectivo treparon un 210%, pasando de $11.401.021,93 a $35.312.784,57.
El motor casi excluyente de esta variación fue la actualización fiscal de su vivienda familiar de 150 metros cuadrados con cochera en Vicente López, declarada como su hogar desde 2011. Dicho inmueble saltó de $3.992.825,14 a $28.162.492,74, generando una diferencia de más de 24 millones de pesos que explica la totalidad de la suba patrimonial, dado que el resto de sus activos mostró leves oscilaciones o bajas. La funcionaria declaró ingresos netos por $33.124.206,02 -provenientes íntegramente de su labor personal-, gastos personales por $33.688.374,25, y un leve incremento en sus deudas bancarias con el ICBC y el Banco Santander, que pasaron de sumar $841.961 a $969.471, además de incorporar saldo en una billetera virtual por $3.852.216.
En la misma línea de presentaciones, el ministro de Economía, Luis Caputo, reportó ante el organismo de control un patrimonio que escaló de $11.851 millones a $19.209 millones al cierre de 2025, lo que implica un crecimiento del 62% en pesos.
El núcleo central de la fortuna del titular del Palacio de Hacienda se concentra en sus depósitos bancarios, que totalizan $12.730 millones. De ese total, el 97% ($12.422 millones) se encuentra radicado en el exterior, principalmente concentrado en una única cuenta en los Estados Unidos que acumula $11.739 millones. Asimismo, el funcionario indicó haber realizado gastos personales por $237 millones a lo largo de todo el año.