El encuentro, organizado por el jefe de la bancada libertaria, Gabriel Bornoroni, se realizará en el Salón Blanco del Palacio Legislativo.
El oficialismo comienza a mover fichas en el Congreso para encarar un mes clave. El bloque de La Libertad Avanza en la Cámara de Diputados mantendrá este martes por la tarde una reunión interna con el objetivo de ordenar posiciones y definir la estrategia legislativa para defender los proyectos impulsados por el Gobierno nacional en el actual período de sesiones extraordinarias.
El encuentro fue convocado por el jefe de la bancada libertaria, Gabriel Bornoroni, y se realizará a partir de las 18 en el Salón Blanco del Palacio Legislativo. Desde el oficialismo anticipan una asistencia amplia y un clima de alineamiento interno, en un contexto en el que el Ejecutivo busca acelerar el tratamiento de iniciativas consideradas prioritarias.
Un día después, el miércoles a las 14, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, encabezará una reunión con los jefes de los distintos bloques parlamentarios, tanto del oficialismo como de la oposición. La cita tendrá lugar en el Salón de Honor y estará orientada a coordinar el funcionamiento del Congreso durante las extraordinarias, además de destrabar la integración de comisiones que aún no fueron conformadas.
El temario de estas sesiones especiales, que se extenderán hasta el 27 de febrero, está delimitado por el paquete de proyectos enviados por el Poder Ejecutivo. Entre ellos, sobresale la reforma laboral, considerada uno de los pilares centrales de la agenda libertaria para el verano legislativo.
La iniciativa, que ya cuenta con dictamen de mayoría desde diciembre, tendrá su primer debate en el Senado. La presidenta del bloque libertario en la Cámara alta, Patricia Bullrich, apunta a habilitar el recinto el próximo 11 de febrero con la intención de obtener la media sanción.
Desde Unión por la Patria asumen que el proyecto avanzará en el Senado, pero ya anticiparon que, en caso de convertirse en ley, recurrirán a la Justicia para frenar lo que consideran artículos "regresivos" y "contrarios a la Constitución".
Otro de los textos que iniciará su recorrido en el Senado es la modificación de la Ley de Glaciares, una iniciativa que cuenta con el respaldo tanto del Gobierno nacional como de las provincias con fuerte actividad minera.
Mientras aguardan la definición sobre la reforma laboral, los diputados oficialistas deberán avanzar con el resto de los proyectos incluidos en extraordinarias. Entre ellos se destaca la reforma del Régimen Penal Juvenil, que reaviva el debate sobre la edad de imputabilidad.
La propuesta ya tuvo un largo recorrido previo: a lo largo de 2024 se realizaron siete reuniones de comisión y el año pasado hubo nuevos encuentros en marzo, hasta que en mayo se firmó un dictamen. Sin embargo, el tema perdió impulso y quedó relegado en la agenda oficial, hasta que Bullrich decidió reactivarlo en este inicio de año para impulsar un nuevo dictamen.
Según fuentes legislativas, el Gobierno pretende fijar la edad mínima de imputabilidad en 13 años para delitos graves. No obstante, el consenso posible dentro del Congreso, en función de la actual correlación de fuerzas, se ubicaría en los 14 años.
El proyecto establece, además, que no podrá imponerse prisión perpetua a menores de edad y fija un tope máximo de 20 años de cárcel, aun cuando la escala penal sea mayor por la concurrencia de varios delitos.
En Unión por la Patria predomina una postura crítica hacia la reforma penal juvenil, a la que califican como una iniciativa punitivista y de tinte demagógico, que intenta abordar con el Código Penal problemáticas que consideran de raíz social y estructural.
Sin embargo, dentro del bloque existen matices. Algunos diputados peronistas, como el massista Ramiro Gutiérrez, se despegan de la línea mayoritaria y proponen fijar la edad de imputabilidad en 14 años.
La bancada que conduce Germán Martínez también se reunirá este miércoles para definir una estrategia común frente al avance del oficialismo, tanto en la reforma laboral como en el Régimen Penal Juvenil, y frente a otro tema sensible que genera tensiones internas: el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
En el bloque opositor conviven miradas contrapuestas sobre el tratado. Un sector mayoritario ve con buenos ojos el acuerdo, al considerarlo un posible contrapeso frente al acercamiento comercial con Estados Unidos que impulsa el presidente Javier Milei. En esa línea se expresó el senador Jorge Capitanich, quien destacó las oportunidades de expansión comercial, aunque advirtió sobre posibles impactos en sectores sensibles de la economía local.
Desde el ala más crítica, el diputado Juan Grabois adelantó que rechazará de plano el tratado con la Unión Europea, marcando una posición dura dentro del espacio.
Más allá de esas diferencias, desde el Congreso explicaron que el texto del acuerdo aún no está en condiciones de ser tratado. Según indicaron fuentes parlamentarias, la versión en español debe ser revisada y autenticada por el cuerpo diplomático de Paraguay, país donde se firmó el entendimiento el pasado 17 de enero, debido a errores de redacción detectados en el documento.
Esa situación, sostienen, impediría que el acuerdo sea votado durante las sesiones extraordinarias, pese a la intención del Gobierno de incluirlo en la agenda inmediata.