Policiales Terrible

Murió en un accidente y los ladrones no tuvieron piedad y le robaron en Godoy Cruz

El delincuente había dejado olvidado su DNI y fue a buscarlo.

Domingo, 24 de Mayo de 2026

A la tragedia que ocurrió la madrugada del sábado en Godoy Cruz, en donde un hombre murió tras caer con su vehículo a un canal aluvional, se le sumó otro capítulo cuando los pesquisas descubrieron que la víctima fatal había sido asaltada postmorten

El fallecido, identificado como Osvaldo Javier Aguilo Isuani, de 51 años,  era ingeniero en sistemas oriundo de Mendoza y residía en Buenos Aires. Había viajado junto a su pareja para disfrutar del fin de semana largo.

El hecho ocurrió cerca de las 4.30 en la rotonda ubicada entre el Puente San Vicente y San Francisco de Asís. Un llamado al 911 alertó sobre un Audi A3 blanco que había terminado dentro del cauce aluvional. Cuando llegaron los primeros efectivos policiales y los equipos de emergencia, encontraron al conductor sin signos vitales.

De acuerdo con el análisis de las cámaras de seguridad, el vehículo circulaba hacia el sur por San Francisco de Asís cuando, al llegar a la rotonda, el conductor perdió el control y cayó al canal.

Sin embargo, todo cambió cuando  Policía Científica trabajaba en la escena, los peritos detectaron una situación sospechosa: los bolsillos de la víctima estaban dados vuelta. Además, dentro del automóvil hallaron un DNI perteneciente a otro hombre, identificado como Kevin Alexander Martínez, de 25 años.

Ese hallazgo activó una investigación encabezada por personal de la Unidad Investigativa de Capital. Según indicaron fuentes policiales, el sospechoso regresó posteriormente al lugar intentando recuperar el documento extraviado. Al ser consultado por su presencia en el vehículo, no pudo justificar de manera convincente qué hacía allí y aseguró solamente que había visto a una persona fallecida antes de retirarse.

Los investigadores sospecharon que el joven habría aprovechado la tragedia para ingresar al auto y robar objetos de valor pertenecientes al conductor. Poco después, efectivos policiales lograron interceptarlo cerca de las calles Santiago del Estero y Santo Tomás de Aquino.

Con esas pruebas, el Ministerio Público ordenó su detención y el traslado a la dependencia judicial correspondiente. La causa quedó caratulada como "hurto calamitoso", un delito contemplado en el Código Penal para quienes se aprovechan de situaciones extremas o de vulnerabilidad provocadas por una desgracia para cometer robos. La pena prevista para este tipo de hechos va de 1 a 6 años de prisión.