El siniestro ocurrió este domingo por la mañana, a metros del puente de calle Medina. El conductor, que manejaba con casi el doble de alcohol en sangre de lo permitido, salió ileso por sus propios medios y rechazó la asistencia médica
Un automovilista protagonizó un impactante vuelco en la mañana de este domingo sobre el Acceso Este, a la altura del departamento de Maipú. El conductor perdió por completo el control de su vehículo como consecuencia del avanzado estado de ebriedad en el que se encontraba al volante. A pesar de la espectacularidad del siniestro y de la violencia del impacto, el hombre logró salvarse de milagro y resultó completamente ileso.
El hecho se registró minutos antes de las 8:54 sobre la transitada vía rápida de ingreso y egreso a la provincia. De acuerdo con las actuaciones labradas por las autoridades que intervinieron en el lugar, el sujeto circulaba al mando de un Volkswagen Gol Trend en dirección de oeste a este.
Unos 300 metros antes de llegar al cruce con el puente de la calle Medina, el conductor perdió el dominio del rodado. El automóvil se desvió bruscamente hacia la banquina y terminó volcando sobre el costado Sur de la calzada, quedando inmovilizado en el asfalto con sus cuatro ruedas hacia arriba.

El siniestro ocurrió durante la madrugada de este domingo en la zona de Los Corralitos. El automovilista, de 46 años, arrojó un resultado de 1,76 gramos de alcohol en sangre tras perder el control de su vehículo. Ahora enfrenta multas millonarias y la inhabilitación del carnet.
Efectivos policiales de la jurisdicción y personal del área de Accidentología de Maipú se desplazaron rápidamente tras recibir las alertas de los testigos. Al arribar al teatro del hecho, los uniformados constataron con sorpresa que el automovilista ya había logrado salir por sus propios medios del habitáculo destruido y que no presentaba lesiones visibles.
Minutos más tarde, una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) se hizo presente en la escena para brindar los primeros auxilios. Sin embargo, fuentes policiales indicaron que el propio conductor se negó de forma tajante a recibir asistencia médica o a ser trasladado a un nosocomio, alegando encontrarse en buen estado de salud.
Al realizarle el correspondiente test de alcoholemia, el dosaje confirmó que el hombre manejaba con 0,97 gramos de alcohol por litro de sangre, rozando el límite de la sanción contravencional y casi duplicando el máximo permitido por la Ley de Tránsito provincial para conductores particulares ($0,5\text{ g/l}$).