Mendoza Historia de vida

Andrés Rossberg, sommelier: "El vino se toma como a cada uno le gusta"

Una entrevista distendida de Lionel Messi con los chicos de Luzu generó repercusión inesperada en el mundo del vino.

Viernes, 9 de Enero de 2026

Una entrevista distendida de Lionel Messi con los chicos de Luzu generó repercusión inesperada en el mundo del vino. En ese contexto, el capitán de la Selección Argentina contó que le gusta tomar vino y que, en algunas ocasiones, lo mezcla con Sprite para "entonarse" y soltarse al bailar. La declaración se viralizó rápidamente y abrió el debate sobre las formas de consumo, las costumbres y el vínculo actual de la sociedad con el vino.

El comentario de Messi llamó la atención no solo por provenir de una figura global, sino porque puso al vino en un lugar central de conversación, alejándolo del tono solemne o elitista con el que muchas veces se lo asocia. La repercusión fue tal que especialistas del sector analizaron el impacto del mensaje en un contexto donde el consumo de vino viene mostrando una caída en algunos mercados del mundo.

Desde la vitivinicultura destacan que el principal aporte de Messi fue reforzar una idea clave: el vino como disfrute.

"El primer objetivo de tomarse un vino es disfrutarlo", fue una de las frases que sintetizó esa mirada.

La discusión también permitió visibilizar prácticas históricas que existen en distintas culturas. El vino mezclado con soda, gaseosa o frutas no es una novedad. En España, el tinto de verano forma parte de la tradición popular; en otros países son habituales la sangría, el clericó o combinaciones como el calimocho. Incluso en la coctelería clásica existen tragos reconocidos a base de vino.

En la actualidad, estas prácticas se expandieron y se adaptaron a nuevas tendencias. Bebidas listas para consumir, vinos enlatados y combinaciones pensadas para el calor ganan espacio en el mercado. El vino compite hoy con una oferta amplia de bebidas y debe convivir con nuevos hábitos de consumo, distintos a los de décadas atrás, cuando era habitual acompañar el almuerzo diario con una copa.

El impacto de la entrevista también fue valorado por referentes del sector, que destacaron el alcance masivo del mensaje.

"Es lo mejor que le pudo haber pasado a la vitivinicultura en años", señalaron desde la industria, al considerar la enorme visibilidad que genera que una figura como Messi diga públicamente "yo tomo vino".

En paralelo, crece una tendencia global de celebridades que lanzan sus propias etiquetas, tanto como proyecto personal como estrategia comercial. Messi se sumó recientemente a ese fenómeno con la presentación de su vino Paredes, reforzando su vínculo con el universo vitivinícola.

Más allá de debates secundarios sobre el consumo responsable, el eje que dejó la entrevista fue claro: no existe una única forma correcta de tomar vino.

"El vino se toma como a cada uno le gusta", resume una idea que atraviesa generaciones y culturas.

Especialistas coinciden en que todo lo que contribuya a comunicar el vino, desmitificarlo y acercarlo a nuevos públicos resulta positivo para el sector. En ese sentido, el mensaje de Messi no solo amplificó la conversación, sino que volvió a poner al vino en el centro de la escena cotidiana, lejos de rigideces y más cerca del disfrute personal.