Avi Loeb generó debate al sugerir que podría no ser un cometa común, sino un objeto artificial de origen extraterrestre; la respuesta de la comunidad científica.
El cometa interestelar 3I/Atlas ha generado debate en la comunidad científica debido a su trayectoria y comportamiento inusual. Su perihelio, el 29 de octubre, lo acercará a 210 millones de kilómetros del Sol, planteando interrogantes sobre su origen.
El astrofísico Avi Loeb ha sugerido la hipótesis de que se trata de una nave espacial alienígena, basándose en la presencia de una "anti-cola" que él interpreta como un mecanismo de frenado. También destaca la inusual actividad del cometa a grandes distancias del Sol, donde libera gases y partículas, y su trayectoria casi perfecta con el plano de la eclíptica, que podría facilitar la llegada de una nave extraterrestre a la Tierra. Loeb ha señalado un brillo anómalo que no se explica por la reflexión solar o la liberación de gases, así como la presencia de una extensión luminosa frontal en lugar de una cola cometaria.
En contraste, la NASA considera a 3I/ATLAS como un cometa natural sin características inusuales, enfatizando que se comporta como un cuerpo celeste ordinario y no representa ninguna amenaza para la Tierra. Confirmaron su origen interestelar debido a su órbita hiperbólica. Los especialistas descartan cualquier riesgo de colisión, y predicen que el cometa se hará más brillante a medida que se acerque al Sol hasta finales de octubre, siendo observable con telescopios hasta el próximo año. No hay razones para sospechar un origen artificial.

Investigan si la causa es el contacto con productos químicos. Los animales se encontraban "muy activos y saludables", según una ONG.