El utilitario deportivo de la marca del óvalo cerró un primer semestre histórico en el país. Consiguió superar en patentamientos a la icónica pick-up nacional y se posicionó con comodidad por encima de sus competidores directos.
El mercado automotor argentino consolidó una tendencia sorpresiva durante el primer semestre de 2026 con el despegue comercial de la Ford Territory. El SUV mediano importado registró 1.584 unidades patentadas únicamente durante el mes de junio, una cifra sólida que lo posicionó en el cuarto lugar del ranking general de vehículos en el país.
El dato más impactante del reporte sectorial aparece en el acumulado de los primeros seis meses del año, donde la Territory alcanzó las 10.592 unidades. Con este volumen, el utilitario deportivo logró superar las ventas de la pick-up mediana Ranger, fabricada localmente, transformándose en el vehículo más vendido de la automotriz en lo que va del período.
Al analizar el rendimiento interanual, el crecimiento de este modelo se vuelve todavía más evidente. Frente a las 593 unidades que se habían matriculado en junio de 2025, el desempeño actual representa un incremento del 167,1 por ciento en comparación con el año pasado, escalando de forma drástica en su participación total de mercado.
La ventaja de la propuesta de la marca del óvalo se vuelve más clara al contrastarla con sus rivales directos del segmento. El Toyota Corolla Cross registró apenas 821 patentamientos en junio, mientras que el Volkswagen Taos alcanzó las 748 unidades, lo que significa que el modelo de Ford prácticamente duplicó las ventas de sus competidores.
Los especialistas de la industria atribuyen este éxito sostenido a una equilibrada relación entre habitabilidad, dimensiones y tecnología. La segunda generación del vehículo extendió su distancia entre ejes a 2,72 metros, ofreciendo un amplio confort en las plazas traseras y un baúl con capacidad cercana a los 450 litros, ideal para viajes familiares.
En el plano mecánico, la gama de este SUV mediano diversificó su oferta combinando variantes nafteras convencionales con una novedosa opción híbrida. Las versiones tradicionales están equipadas con un motor 1.8 turbo de 185 caballos de fuerza, ideal para la respuesta en ruta y la agilidad urbana diaria.
Por su parte, la variante electrificada se convirtió en la gran apuesta tecnológica de la firma, desarrollando una potencia combinada de 245 caballos y un torque de 545 Nm. Esta alternativa ecológica le permite competir con fuerza en un escenario donde la eficiencia de combustible y la reducción de emisiones ganan terreno en la decisión de compra.
Finalmente, el paquete de conectividad y seguridad digital termina de inclinar la balanza. Las unidades incorporan de serie las asistencias a la conducción del sistema Ford Co-Pilot 360, que incluye herramientas avanzadas como frenado autónomo de emergencia, control de crucero adaptativo y cámaras de visión periférica.