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BYD Yuan Pro: lo mejor y lo peor del SUV eléctrico más barato de la marca

El BYD Yuan Pro es un SUV eléctrico del segmento B que se destaca por su respuesta ágil, buen equipamiento y relación precio-producto. Entre sus puntos flojos aparecen el baúl reducido y una autonomía más pensada para la ciudad.

Viernes, 26 de Junio de 2026

El BYD Yuan Pro es uno de los SUV eléctricos más accesibles de la marca china y también el primer modelo de BYD probado por auto test. Se trata de un vehículo del segmento B que se diferencia de buena parte de sus rivales por ofrecer una motorización 100% eléctrica.

El modelo llega desde China y se comercializa en dos versiones, GL y GS, que se distinguen por su nivel de equipamiento de confort y seguridad. En esta prueba, el análisis se centró en la variante tope de gama, tras una semana de uso en ciudad y autopista.

Dentro de la oferta de BYD también existe una alternativa híbrida enchufable, denominada Atto 2, pensada para quienes necesitan mayor autonomía y realizan trayectos largos con más frecuencia.

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Uno de los puntos más destacados del BYD Yuan Pro es su comportamiento general. Con un esquema de suspensión convencional, con McPherson adelante y barra de torsión atrás, el SUV logra un buen equilibrio entre confort de marcha urbano y desempeño en ruta.

A eso se suma la respuesta instantánea del motor eléctrico, que entrega 174 CV y 290 Nm de torque. Esa configuración le permite moverse con agilidad, especialmente en ciudad, donde el modelo se siente más cómodo por su planteo de autonomía y uso cotidiano.

El vehículo ofrece tres modos de manejo: Eco, Normal y Sport, que modifican la respuesta del sistema y pueden incidir en el consumo de batería. Además, permite configurar la regeneración durante las frenadas, generando una sensación similar al freno motor al soltar el acelerador.

Otro aspecto favorable es el equipamiento de serie. En la versión full GS, suma elementos como sensor de lluvia, espejos plegables eléctricamente y techo solar panorámico.

En ambas versiones incorpora cargador inalámbrico, acceso y arranque sin llave, volante regulable en altura y profundidad, estacionamiento automático, climatizador automático, pantalla multimedia rotativa de 12,8 pulgadas, control de velocidad crucero, butacas delanteras con regulación eléctrica y tapizados de cuero.

En seguridad, el Yuan Pro ofrece seis airbags, controles de tracción y estabilidad, cámara 360°, control de descenso en pendientes y monitoreo de presión de neumáticos.

La versión GS agrega asistencias avanzadas a la conducción, como control de velocidad crucero adaptativo, alerta de colisión frontal y trasera con frenado autónomo, detección de punto ciego, luces altas automáticas y reconocimiento de señales de tránsito.

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Uno de los principales puntos en contra está en la capacidad del baúl. El BYD Yuan Pro ofrece apenas 265 litros, una cifra baja frente al promedio del segmento, que suele ubicarse entre 400 y 430 litros según el modelo.

La explicación está en la presencia de una rueda de auxilio temporal, algo que otros modelos eléctricos o híbridos no siempre ofrecen. De todos modos, para quienes priorizan espacio de carga, este punto puede ser una limitación concreta.

Otro aspecto a considerar es la autonomía. En la prueba, el SUV logró alrededor de 300 kilómetros tras siete días de uso variado entre ciudad y autopista. Por eso, su perfil parece más orientado a trayectos urbanos y escapadas cortas que a viajes largos frecuentes.

Para usuarios que necesiten recorrer distancias mayores, la alternativa más lógica dentro de la marca sería el BYD Atto 2 híbrido enchufable.

En cuanto a precio, la versión de entrada GL cuesta cerca de US$31.000. Aunque resigna algunos elementos de seguridad y confort frente a la GS, conserva los principales atributos del modelo: respuesta eléctrica, buena calidad percibida, tecnología y una relación precio-producto competitiva frente a varios SUV del segmento.

Fuente: AutoTest