El Chevrolet Sonic se posiciona como la opción SUV más accesible de la marca. Comparte plataforma y motor con el Onix, pero suma diseño crossover, más capacidad de baúl y mejor equipamiento.
El Chevrolet Sonic llegó al mercado con una propuesta que busca diferenciarse dentro del segmento de los modelos compactos. Aunque comparte plataforma, motor y varios componentes con el Onix, la marca lo posiciona como una alternativa con estética crossover, mayor capacidad de baúl y un nivel de equipamiento superior.
La duda inicial es inevitable: si se trata realmente de un producto distinto o simplemente de un Onix más caro. La respuesta está en su enfoque. Mientras el Onix conserva el perfil de hatchback tradicional, el Sonic apuesta por una silueta más elevada, una imagen más robusta y una propuesta más cercana al universo SUV.
Por eso, más que reemplazar al Onix, el Sonic aparece como una opción para quienes buscan un auto chico, pero con más presencia visual, mayor practicidad y una dotación tecnológica más completa.
Una de las principales diferencias del Chevrolet Sonic está en su diseño. El modelo adopta una carrocería más alta, líneas más marcadas y una estética de crossover compacto, una fórmula cada vez más buscada por usuarios que quieren dimensiones contenidas, pero con apariencia de SUV.
Según la versión, puede sumar detalles como llantas de 17 pulgadas, faros LED y una presentación exterior más elaborada, elementos que refuerzan su posicionamiento por encima del Onix.
En el apartado mecánico, utiliza el motor 1.0 turbo de tres cilindros, con 116 CV y 160 Nm de torque, asociado a una caja automática de seis marchas. Es una combinación conocida dentro de la gama Chevrolet.
La marca asegura que el Sonic recibió una calibración específica, con ajustes en resortes, topes y amortiguadores, para ofrecer un comportamiento más confortable en ciudad. Como contrapartida, esa puesta a punto podría hacerlo perder algo de aplomo en ruta frente al Onix.
Otro punto importante es la capacidad de carga. El Sonic mide 4,23 metros de largo, frente a los 4,16 metros del Onix, y ofrece un baúl de 392 litros, casi 100 litros más que el hatchback.
El Chevrolet Sonic también busca justificar su posicionamiento con una dotación más completa. Entre los elementos destacados aparecen climatizador automático, tapizados de cuero, tablero digital de 8 pulgadas, pantalla multimedia de 11 pulgadas, Android Auto y Apple CarPlay inalámbricos, cargador inalámbrico, WiFi y sistema OnStar.
En seguridad, incluye seis airbags, cámara, sensores traseros y el paquete Chevrolet Intelligent Driving, con asistencias como frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas, además de asistente de mantenimiento de carril.
La gama local está compuesta por dos versiones: Premier y RS. Los precios arrancan en $38.390.900, mientras que la versión tope de línea asciende a $39.690.900.
La variante RS suma un diseño específico y más equipamiento, entre ellos el estacionamiento automático. Con esta configuración, el Sonic se posiciona como el SUV más accesible de Chevrolet y una alternativa para quienes buscan un modelo compacto, práctico y con estética más robusta que la de un hatch tradicional.