El futuro modelo, identificado internamente como "E-Car", será un vehículo más pequeño que los actuales Fiat Panda y Citroën C3
Fiat ya trabaja en el desarrollo de un nuevo auto eléctrico compacto y accesible que podría transformarse en el sucesor del Fiat Mobi en Sudamérica. El proyecto forma parte de la estrategia global de Stellantis para enfrentar el crecimiento de las automotrices chinas dentro del segmento de vehículos urbanos de bajo costo.
El futuro modelo, identificado internamente como "E-Car", será un vehículo más pequeño que los actuales Fiat Panda y Citroën C3 europeos, aunque tendrá un diferencial importante: será desarrollado desde el inicio como un auto 100% eléctrico.
La iniciativa apunta directamente a competir con modelos chinos que vienen ganando protagonismo en distintos mercados gracias a sus precios accesibles y costos reducidos de mantenimiento, como el BYD Dolphin Mini y el Geely EX2.
Según medios especializados de Brasil, el nuevo eléctrico compacto de Fiat tendrá perfil global y tomará inspiración de los tradicionales kei cars japoneses, vehículos diseñados para maximizar el espacio interior en dimensiones extremadamente reducidas. Además, incorporaría conceptos de diseño similares al Hyundai Casper, el pequeño SUV urbano comercializado en Corea del Sur.
El modelo tendría un tamaño cercano al actual Mobi, con aproximadamente 3,6 metros de largo, aunque ofrecería una mejor habitabilidad gracias a una arquitectura optimizada y un diseño más eficiente. Desde Stellantis buscan diferenciarlo claramente del futuro reemplazo regional del Argo y también del Panda europeo.
El proyecto, conocido bajo el código F1X, se produciría inicialmente en la planta italiana de Pomigliano d'Arco. Sin embargo, la compañía no descarta ampliar la fabricación hacia otros mercados en el futuro, incluida Sudamérica.
La estrategia también contempla la participación de otras marcas del grupo, como Peugeot y Citroën, que podrían desarrollar modelos derivados sobre la misma plataforma eléctrica compacta.
El CEO global de Stellantis, Antonio Filosa, explicó que el objetivo es recuperar la esencia de los autos compactos europeos, apostando por diseño reconocible, producción local y foco en la sustentabilidad.
La ofensiva de Stellantis refleja la creciente preocupación de las marcas tradicionales frente al avance de las automotrices chinas, que actualmente dominan gran parte del segmento de vehículos eléctricos accesibles a nivel mundial. El principal desafío será lograr precios competitivos que permitan disputar un mercado cada vez más estratégico para la industria automotriz.