Fue demorado en Rosario junto a un presunto operador de apuestas clandestinas durante un procedimiento en el que la Policía secuestró un arma ilegal.
La detención de Matías Belloso, hijo del presidente de Rosario Central, Gonzalo Belloso, provocó repercusiones dentro del fútbol argentino, pese a que el joven recuperó la libertad pocas horas después y la Justicia no le formuló imputaciones. El episodio tomó relevancia debido a la cercanía de su padre con la conducción de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), donde integra el círculo de confianza de Pablo Toviggino, tesorero de la entidad y uno de los principales colaboradores del presidente Claudio "Chiqui" Tapia.
El procedimiento policial ocurrió la semana pasada en la zona norte de Rosario. Efectivos acudieron al lugar tras una denuncia por amenazas y, al inspeccionar un vehículo en el que viajaban cuatro personas, encontraron un revólver calibre .22 que no contaba con la documentación correspondiente.
Entre los ocupantes estaba Matías Belloso, de 26 años, quien fue trasladado a una dependencia policial junto al resto de los demorados. Sin embargo, la Fiscalía Regional de Rosario dispuso su liberación al determinar que el arma no le pertenecía y decidió no imputarlo en la causa.
El caso adquirió mayor repercusión porque en el mismo automóvil también viajaba Fausto Carbajo, una persona investigada por la Justicia santafesina por su presunta participación en una organización dedicada a la explotación de plataformas ilegales de apuestas online.
Carbajo había sido mencionado anteriormente en una denuncia presentada por el futbolista Jonatan Gómez, exjugador de Rosario Central y actual mediocampista de Sarmiento de Junín. En esa presentación, Gómez aseguró haber desarrollado una fuerte adicción al juego a través de casinos virtuales ilegales y acumulado una deuda cercana a los 50.000 dólares.
Según declaró el futbolista, Carbajo era quien le facilitaba créditos para apostar y posteriormente habría participado en las maniobras para reclamar el dinero mediante amenazas.
De acuerdo con distintas investigaciones judiciales, las plataformas clandestinas funcionan mediante usuarios que acceden a casinos virtuales a través de claves personales. Los llamados "cajeros" administran los créditos, reciben las apuestas y gestionan los pagos utilizando transferencias bancarias, billeteras virtuales o dinero en efectivo.
Este sistema también apareció en otras causas investigadas en Santa Fe, entre ellas la que terminó con la condena de Ornella Di Pietri, acusada de integrar una asociación ilícita vinculada al juego clandestino online y al lavado de activos.
Los investigadores sostienen que este tipo de organizaciones se expandió en Rosario mediante una red de intermediarios encargados de captar jugadores, manejar los créditos y recaudar dinero, una actividad que mueve importantes sumas y que, según distintas causas judiciales, mantiene vínculos con otras economías ilegales.
Hasta el momento, la Justicia no formuló acusaciones contra Matías Belloso por la investigación sobre apuestas ilegales ni existe ninguna imputación que involucre a Gonzalo Belloso.
Tampoco hay causas que relacionen a dirigentes de la AFA con esas organizaciones. Sin embargo, la presencia del hijo de uno de los dirigentes más cercanos a Pablo Toviggino en un vehículo junto a un investigado por juego clandestino convirtió el episodio en un hecho que generó incomodidad dentro de la conducción del fútbol argentino.