La Secretaría General de la Presidencia, Karina Milei, no invitó a la Vicepresidenta al tradicional Tedeum por el 25 de Mayo. Lejos de escalar el conflicto, Villarruel publicó un descargo centrado en la fe mariana y el recuerdo del Papa Francisco, llamando a fortalecer el amparo social "en tiempos difíciles".
La interna en la cúpula del Poder Ejecutivo sumó una confirmación oficial que expone la distancia definitiva entre el presidente Javier Milei y su vice, Victoria Villarruel. Tras varios días de incertidumbre en los pasillos oficiales, la Presidencia del Senado confirmó que la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, no cursó la invitación formal para que la vicepresidenta asistiera a la tradicional misa del Tedeum en la Catedral Metropolitana con motivo de la fecha patria.
A través de un escueto comunicado, la oficina de ceremonial de la Cámara Alta detalló el origen de la exclusión institucional: "La invitación al Tedeum del 25 de Mayo próximo la cursa formalmente la Secretaría General de la Presidencia a través del área de ceremonial. La vicepresidenta de la Nación no ha sido invitada", sentenciaron, obturando cualquier intento de maquillar el cortocircuito como un error de agenda.
A pesar de la gravedad institucional que reviste dejar a la segunda autoridad del país fuera de los festejos oficiales del 25 de Mayo, Villarruel optó por una estrategia de contención y evitó escalar públicamente la tensión con los hermanos Milei. En sus redes sociales, la titular del Senado obvió cualquier referencia directa al desplante de Balcarce 50 y enfocó su mensaje en la conmemoración litúrgica del día de María Auxiliadora.
"En este día celebramos a María Auxiliadora, advocación mariana muy presente en la fe de los argentinos y vinculada a la tradición salesiana que dejó una huella espiritual y educativa en nuestro país", escribió la vicepresidenta en su cuenta de X, resaltando el rol de la figura religiosa como patrona del agro argentino y de la Patagonia.
En su publicación, la titular de la Cámara Alta rememoró su reciente paso por la Basílica de María Auxiliadora y San Carlos -el histórico templo del barrio porteño de Almagro-, lugar donde fue bautizado el Sumo Pontífice. "El día del aniversario del fallecimiento del Papa Francisco estuve presente para honrar su memoria", detalló la funcionaria, destacando el afecto con el que el Papa siempre recordó aquel santuario de su infancia cristiana.
Hacia el cierre de su descargo, la vicepresidenta deslizó una sutil pero contundente lectura sobre el escenario político y social que atraviesa el país, diferenciándose de la retórica confrontativa del oficialismo. "Ahí, bajo la mirada de la Virgen, le pedí que cuide a nuestra Patria y que fortalezca nuestra fe en tiempos difíciles, encontrando, bajo su amparo, fortaleza, unidad y paz", concluyó, clausurando -al menos por el fin de semana patrio- una réplica abierta contra la Casa Rosada.