El "Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos" se suscribió en Washington durante la reunión ministerial convocada por el secretario de Estado Marco Rubio. Cancillería lo presentó como un paso para asegurar cadenas de suministro e impulsar inversiones de largo plazo.
Los gobiernos de Estados Unidos y Argentina firmaron este miércoles 4 de febrero de 2026 un acuerdo de cooperación sobre minerales críticos, un grupo de insumos estratégicos para la transición energética y sectores como baterías, electrónica avanzada y defensa. El entendimiento, anunciado por la Cancillería argentina, apunta a fortalecer un suministro "seguro, resiliente y competitivo" y a consolidar cadenas de valor más diversificadas.
El instrumento -denominado Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos- se firmó en el marco de la Critical Minerals Ministerial en Washington, una reunión convocada por el Departamento de Estado y encabezada por el secretario Marco Rubio, en un contexto global de competencia por el control del procesamiento y la industrialización de estos recursos.
Qué incluye el acuerdo
Según el comunicado oficial citado por medios locales, el entendimiento contempla líneas de trabajo para:
El bloque comercial preferencial para minerales críticos prevé precios mínimos coordinados, y busca reducir el control global de China sobre estos insumos
En esa lista aparecen minerales como litio, cobalto, níquel, cobre, grafito y tierras raras (un conjunto de 17 elementos clave para imanes, baterías y equipamiento tecnológico), que ganaron protagonismo por el salto de demanda global asociado a la electrificación.
La Cancillería enmarcó el acuerdo como una oportunidad de crecimiento: Reuters recogió que el propio comunicado oficial señaló que las exportaciones mineras de Argentina alcanzaron alrededor de US$ 6,04 mil millones en 2025, y lo usó como respaldo para proyectar más inversión y expansión del sector.
En paralelo, el encuentro en Washington se inscribe en una estrategia más amplia de EE.UU. para coordinar con aliados políticas y acuerdos sobre minerales críticos, en momentos en que Washington busca reducir vulnerabilidades de la cadena global de suministro.