La Justicia federal avanza sobre una presunta maniobra de lavado vinculada a un fideicomiso y a la venta del exjugador de Banfield al FC Juárez de México. El dueño de Sur Finanzas, Ariel Vallejo, no entregó su teléfono y los allanamientos se prorrogaron 24 horas. También se levantó el secreto fiscal y bancario al club y a la financiera ligada a Claudio "Chiqui" Tapia.
Ariel Vallejo, dueño de la financiera Sur Finanzas -firma vinculada al presidente de la AFA, Claudio "Chiqui" Tapia- quedó en el centro de una causa por presunto lavado de dinero asociado a la transferencia del exjugador de Banfield, Agustín Urzi, al FC Juárez de México.
Vallejo se negó a entregar su teléfono celular en el marco de allanamientos ordenados por la Justicia, por lo que las medidas fueron postergadas 24 horas. Según trascendió, el expresidente de Banfield, Eduardo Spinosa, se comprometió a llevar los dispositivos electrónicos y documentación requerida al juzgado este martes.
En paralelo, el juzgado dispuso levantar el secreto fiscal y bancario del Club Atlético Banfield, de Sur Finanzas y del propio Vallejo. Los procedimientos se realizaron en 19 domicilios de la provincia de Buenos Aires, entre ellos oficinas del club y direcciones vinculadas a fideicomisos, como la sede de Banfield y una oficina ubicada en Adrogué.
De acuerdo con la información incorporada al expediente, los investigadores sospechan que se montó un fideicomiso para blanquear dinero asociado a los derechos económicos de Urzi como futbolista profesional. La fiscalía considera que la financiera Sur Finanzas habría canalizado fondos ilegales a través del dinero pagado por la transferencia del jugador al club mexicano.
La causa apunta a una presunta maniobra de lavado de activos atribuida a Oscar Tucker (director suplente) y Federico José Spinosa (vicepresidente), en representación de Banfield. El núcleo de la investigación es un préstamo por 2.000.000 de euros otorgado por la firma Auriga League S.A., cuyos fondos habrían sido incorporados al patrimonio del club sin ser devueltos.
Vencidos los plazos originales, las partes firmaron dos anexos al contrato. El primero, del 1° de febrero de 2023, habría establecido que la deuda se cancelaría con el 30% del precio neto de la transferencia de Urzi desde Banfield al Juárez FC. El segundo, del 31 de enero de 2024, habría ratificado el préstamo, la participación del 30% en futuras transferencias y una garantía mínima de 1.000.000 de euros aun si la operación no se concretaba.
Para la fiscalía, existe un nexo entre las supuestas actividades ilícitas de las autoridades del club -Tucker, Eduardo Spinosa y Federico Spinosa-, las personas jurídicas Fideicomiso de Reconstrucción Banfileña, Club Atlético Banfield Asociación Civil y Banfileños S.A., y los servicios de Sur Finanzas PSP S.A., utilizados para colocar ganancias de origen presuntamente ilegal mediante estructuras de fideicomiso y como proveedor de servicios de pago.
En paralelo, se investiga si Sur Finanzas evadió el Impuesto sobre los Créditos y Débitos en Cuentas Bancarias y otras operatorias, correspondiente a los períodos no prescriptos hasta abril de 2025. La sospecha es que se utilizaron cuentas a nombre de personas jurídicas, sujetos no categorizados y monotributistas sin capacidad económica, omitiendo actuar como agente de liquidación y percepción del tributo.
La Justicia también analiza movimientos millonarios de asociaciones civiles y fideicomisos ligados a otros clubes del fútbol argentino. Entre los casos bajo la lupa figuran San Lorenzo, Racing, Temperley, Los Andes, Excursionistas, Deportivo Morón, Defensores de Glew y el propio Fideicomiso de Reconstrucción Banfileña.
Con los allanamientos en marcha y el cruce de datos fiscales y bancarios ya autorizado, la causa avanza sobre el entramado financiero que rodeó la operación de Urzi y el rol de Sur Finanzas en el circuito del dinero investigado.